Quito necesita soluciones de transporte que entiendan su geografía y respondan a los problemas de movilidad sin sumar más obstáculos a la ciudad. Por eso creemos en el Aerometro: una alternativa más rápida y económica de implementar que un sistema subterráneo, capaz de adaptarse mucho mejor a las diferencias de altura y al relieve de Quito.
Además, al desarrollarse en altura, puede ayudar a descongestionar las vías sin generar el impacto que suelen provocar grandes obras, cierres, desvíos o nuevas intervenciones sobre el tránsito. Menos tiempo en obra, menos afectación para la ciudad y una nueva forma de movernos.